Evergrande se derrumba y hunde mercados

Espantan los temores de contagio

Un hombre pasa frente a la publicidad de un desarrollo inmobiliario de Evergrande en Hong Kong (foto: EPA)
18:23, 20 sepNUEVA YORKRedacción ANSA

(ANSA) - NUEVA YORK 20 SEPT - Evergrande se derrumba, y las plazas financieras mundiales temen un Lehman Brothers chino, capaz de hundir el sistema financiero global.
    Lo que pone nerviosos a los mercados, y alimenta una ola de ventas generalizada, es también la esperada reunión de la Fed, el banco central norteamericano, que el miércoles podría anunciar los plazos del retiro de los estímulos a la economía puestos en marcha para paliar la pandemia.
    Y tampoco facilita los intercambios el llamado de la secretaria del Tesoro estadounidense, Janet Yellen, para aumentar de inmediato el techo de la deuda: no hacerlo -advirtió- significaría resbalar a una nueva crisis y la recesión.
    El desarrollador inmobiliario más endeudado del mundo cerró con una baja del 10,24% en Hong Kong, el mínimo desde mayo de 2010, confirmándose bajo creciente presión en vista también de los vencimientos del jueves, para cuando se prevé el pago de intereses de los bonos offshore.
    Un pago que, con mucha probabilidad, no se hará, desencadenando -como se teme ampliamente- un efecto dominó.
    El hundimiento de Evergrande en Bolsa lleva con fuerza a la palestra los temores de los inversores por el mercado inmobiliario chino y el miedo a que Pekín pueda extender sus políticas sobre la casa -un bien para vivir, no para la especulación- también a Hong Kong.
    Temores que hacen hundirse a todas las plazas financieras.
    Las Bolsas europeas cierran todas en rojo, y lo mismo Wall Street, que deja atrás su peor sesión desde mayo, confirmando la cautela de los inversores en el mes de septiembre.
    Tras un verano de récord, efectivamente, Wall Street desaceleró su carrera, con los inversores preocupados por un posible otoño boreal volátil, debido asimismo al Covid, que no afloja y amenaza el crecimiento.
    El índice Vix, a menudo llamado "el termómetro del miedo", creció 24% al méximo desde hace más de cuatro meses. Es duro también para el Bitcoin, que cede más del 10%.
    Y no se salva tampoco el petróleo, con las cotizaciones en baja casi el 2%.
    "Los inversores se están reposicionando en espera del probable default del desarrollador chino Evergrande en los próximos días, y de las implicaciones más amplias que esto podría tener en el mercado", afirmaron algunos analistas.
    Aunque apuntan el dedo contra Evergrande, y observan que el temor es solo la punta del iceberg de la burbuja inmobiliaria china, otros consideran que la elevada volatilidad del "lunes negro" en las Bolsas es normal tras un largo período de tranquilidad y frente a valuaciones de títulos muy elevadas.
    El reposicionamiento en los mercados precede al anuncio previsto el miércoles de la Fed sobre la reducción de la compra de activos, con el sucesivo inicio del "tapering" (disminución gradual de las medidas extraordinarias de política monetaria expansiva) desde noviembre.
    La decisión del banco central estadounidense llega en un período de incertidumbre, sobre todo politica, con el Congreso dividido sobre el presupuesto de 3,5 billones de dólares de Joe Biden, sobre el plan de infraestructuras de la Casa Blanca y el futuro de la Fed.
    Biden, efectivamente, aún no disolvió las reservas sobre quién será el próximo presidente, ni sobre la posibilidad de que Powell sea reconfirmado por otros cuatro años, como pide la mayoría bipartidaria.
    Para el presidente, efectivamente, hay que resolver el nodo de los demócratas progresistas que piden un cambio en la cúpula del banco central, privilegiando a una mujer o una minoría, pero sobre todo a alguien más atento al clima respecto del presidente actual.
    Además, entre las incógnitas que agitan a los inversores está el encendido enfrentamiento sobre el aumento del techo de la deuda.
    En el mes de octubre, advirtió Yellen, Estados Unidos no tendrá más fondos a disposición para hacer frente a sus obligaciones de pago, y sin un aumento el riesgo es el default, con consecuencias mundiales.
    "Un default podría salpicar a las tasas de interés, causar un derrumbe de los mercados financieros. Nuestra recuperación económica se transformaría en recesión, con millones de puestos de trabajo perdidos", advirtió la secretaria del Tesoro estadounidense.
    Una advertencia que hace temblar y aumenta el fantasma de una incertidumbre creciente, la verdadera enemiga de los mercados. (ANSA).
   

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