Ecos de las primeras poblaciones

Pescadores, continuadores de cultura milenaria en el norte chileno

Escultura de Teresa Paneque de una momia chinchorro (foto: Ansa)
18:07, 03 abrARICAPor la enviada Margarita Bastías

(ANSA) - ARICA, 03 APR - A 117 kilómetros al sur de Arica, capital de la provincia del extremo norte chileno de Arica y Parinacota, fronteriza con Perú y Bolivia, se llega a caleta Camarones, lugar prístino donde se encontraron las primeras momias de la cultura chinchorro, las más antiguas de la humanidad con una data de 11.000 años.
    En julio del año pasado, la Unesco incorporó tres sitios chinchorros a la Lista de Patrimonio de la Humanidad: El faldeo del morro norte, de la ciudad de Arica, el sitio de Colón 10, también en Arica, y la terraza sur de la desembocadura del rio Camarones.
    "Estamos en presencia de vestigios de las primeras poblaciones de seres humanos que habitaron la región de Arica y Parinacota, que corresponden a la cultura chinchorro. Estamos hablando de un periodo arcaico de hace 10 mil años de ocupación intensa, sobre todo en la costa, dada la riqueza que nos ofrece el océano Pacífico, como hoy día lo conocemos, que existió desde épocas prehispánicas. El consumo de mariscos y pescados se nota en la evidencia arqueológica, en la investigación, y en lo que hoy día se consume en la gastronomía regional. O sea, hay una continuidad y cambio", destacó el historiador José Barraza, secretario ejecutivo de la Corporación Chinchorro Marka.
    En un recorrido junto a corresponsales, el experto subrayó el "paisaje prístino, es probable, y así lo plantean los científicos, que la desembocadura del rio Camarones en esta terraza sur haya sido tal cual los chinchorros, sociedad de cazadores, recolectores y pescadores especializados, hayan vivido".
    Los chinchorros no sólo tenían el sistema de momificación artificial, considerado uno de los más antiguos del mundo, sino también la forma de cómo se domesticó el desierto más árido del mundo. La riqueza del mar proviene principalmente de la corriente fría de Humboldt que permite que este espacio sea muy rico en productos marinos.
    "No eran agricultores ni ganaderos, pero tenían un profundo conocimiento del cuerpo humano para poder llegar a momificar. La intervención que hacen del cuerpo humano habla de que sabían mucha de biología", describió Barraza.
    Desarrollaron una serie de artefactos para poder pescar, los primeros anzuelos son de conchas de loco, posteriormente ocurre una 'revolución tecnológica' al ser reemplazados por anzuelos de cactus. Al haber más posibilidades de pesca, porque si se quiebran es más fácil reemplazarlos, comienza aumentar la alimentación y, por ende, la población.
    Desde Ilo (puerto peruano) hasta la región de Antofagasta se han encontrado evidencias de la cultura chinchorro, y su epicentro es este sector de caleta de Camarones con la desembocadura del río Lluta.
    La esperanza de vida de estas poblaciones era de 35 a 40 años, con una estatura de 1,65 metros, los hombres; 1,55 metros las mujeres.
    En la momificación artificial, se momifica tanto a niños como a nonatos, a fetos, no hay grupos privilegiados. Barraza, citando al arqueólogo Bernardo Arriaza, planteó que cuando fallecía una persona "proyectan la vida, no pensaban en una vida después de la muerte. Por eso, en general, los cuerpos no están enterrados de manera profunda, como en otros asentamientos humanos que se dedican a la agricultura o a la ganadería. Los entierros chinchorros son colectivos, uno al lado de otro, en forma extendida, tapados con esteras de totora; en otras culturas hay posición fetal, hay tumbas dedicadas con su ajuar funerario, aquí no, los chinchorros están a 30 o 40 centímetros por debajo de la superficie de la tierra, y eso denota que es probable que, otra característica fundamental, los chinchorros no se mueven tanto, son semi-nómades".
    En el sitio Camarones 15, "aquí estaban las viviendas, a medida que iban pescando, recolectando, todos los productos que consumían los iban botando, y es lo que hoy se investiga, los conchales. Hay algunos de cinco metros de profundidad, sobre la superficie hay batanes que sirven para procesar alimentos, moler, hay restos de maíz, de cerámicas".
    Los chinchorros no tenían caries, contaban con muy buena dentadura. "La dieta alimentaria siempre fue marina y no ha variado mucho en la región, los productos siguen siendo los mismos": locos, almejas, choritos, "especies que al día de seguimos consumiendo en la región y a lo largo de todo Chile".
    El alcalde de Camarones, Cristián Zavala, profundizo en este aspecto y señaló que "la vida que llevan nuestros comuneros es la misma vida que nosotros pensamos, y hemos estudiado, replicada 7 mil años atrás, la vida es tranquila pero siempre con resguardo medioambiental del humedal que no tiene intervención alguna porque está alejado de todo movimiento humano. Son espacios totalmente amplios para visitar, el sitio 14, el sitio 15, ahí donde está los registros más antiguos de este sistema de momificación, es el legado que tiene la gente de Camarones".
    La autoridad llamó la atención de que esta comuna es la más grande de Chile, con 4.700 kilómetros cuadrados, pero tan solo 1.225 habitantes. Es la única que va de cordillera a mar.
    Consultado por ANSA acerca de cómo se transmite el conocimiento de la cultura, relató que hay todo un proceso de cuidado y mantención. Contó que como las momias están "en faldeos de cerros, cuando una de ellas se destapa por el viento que corre, los vecinos somos los que las tapamos enseguida, porque esos nos han enseñado los estudiosos, que no deben ser expuestas a la luz". (ANSA).
   

Todos los Derechos Reservados. © Copyright ANSA

archivado en