China, avistado cachorro de gibón en Hainan

Ahora la población de este raro primate llega a 36 ejemplares

La familia gibón en el Parque Nacional de la Selva Tropical de Hainan (foto: ANSA)
13:29, 13 abrHAIKOURedacción ANSA

(ANSA) - HAIKOU, 14 APR - El Parque Nacional de la Selva Tropical de Hainan, en el sur de China, confirmó oficialmente el martes que un bebé gibón, el primate más raro del mundo, nació a principios de este año.
    El personal de la administración del parque vio al cachorro el 24 de enero durante el monitoreo de rutina y, después de dos meses de observación, se confirmó que la población de gibones llegó a 36, dividida en cinco grupos familiares.
    "El cachorro se llama Yuannan y está bien", dijo Qi Xuming, un funcionario de la administración del parque.
    Agregó que el bebé gibón ya está separado de su madre.
    El gibón de Hainan, que tiene una magnífica vista y excelentes reflejos, fue incluido en la lista de especies en peligro crítico de extinción de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.
    De los más de 2000 ejemplares que había en los años cincuenta, la población de gibones de Hainan se redujo a unos siete en la década de 1980, debido a la caza y la tala excesivas que los llevaron al borde de la extinción.
    Los gibones de Hainan suelen vivir en los árboles de la selva tropical, que tienen más de 10 metros de altura.
    Tienen brazos y piernas largos, pero no tienen cola. Algunos tienen manos blancas.
    El gibón es el epítome del mondo: rara vez ponen un pie en el suelo, ya que su especialidad son las acrobacias entre las ramas.
    Esto, claro está, dificulta la cría en cautiverio.
    Estos primates tienen fuertes manos en forma de gancho para aferrarse a los troncos de los árboles y brazos extremadamente largos para alcanzar ramas lejanas. Sus patas también son largas y potentes, lo que les permito mayor impulso y agarre en el desplazamiento.
    Las articulaciones de sus hombros están especialmente adaptadas para admitir un mayor rango de oscilación giratoria cuando se balancean de rama en rama.
    Su manera de locomoción, denominada braquiación, permite a los gibones desplazarse mediante el balanceo a través de la jungla a una velocidad de hasta 56 kilómetros por hora, salvando espacios que pueden llegar hasta los 15 metros de longitud con un solo salto pendular.
    La braquiación también les proporciona la ventaja única de balancearse y alcanzar frutas en los extremos de las ramas, lo que limita la competencia por su alimento preferido.
    Una habilidad nada desdeñable, que choca con un obstáculo: la tala. Esta práctica los llevó hacia predios más altos, donde no encuentran el alimento que necesitan. Por eso, esta extraña especie de primate podría dejar de existir. (ANSA).
   

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