¿Dónde estaba Joe Biden el día de los ataques?

Asumió papel de líder para mostrar que EEUU estaba más unido

Joe Biden en la conmemoración de los ataques terroristas de 2001
Joe Biden en la conmemoración de los ataques terroristas de 2001 (foto: ANSA)
17:26, 11 sepNUEVA YORK Por Ariel Ferrero

(ANSA) - NUEVA YORK 11 SEPT - Los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 encontraron al entonces senador Joe Biden -hoy presidente de Estados Unidos- en camino a Wilmington, Washington DC, una travesía que solía hacer diariamente en su extensa carrera política.
    En ese momento se dirigía a una audiencia de confirmación en el Senado para John Walters, elegido por el presidente George W.
    Bush para la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas.
    Pero 30 minutos más o menos después de abordar su tren habitual, los compañeros de viaje comenzaron a murmurar sobre los informes que llegaban del centro de Nueva York.
    Fue su esposa Jill quien lo llamó para darle la noticia.
    De esa manera, Biden ingresaba en el capítulo más oscuro en la historia de Estados Unidos. Entonces desempeñó un papel fundamental en la respuesta del país a lo largo de dos décadas.
    La primera inclinación del entonces senador en el ambiente del miedo y caos fue que tenía la responsabilidad, la posición y la habilidad única para consolar a la nación.
    Biden era ya por entonces reconocido por su habilidad para la oratoria, algo que había logrado perfeccionar a pesar de un tartamudeo en la infancia.
    Esa habilidad le había sido reconocida al principio de su carrera como líder de una nueva generación de demócratas, cuando presidió el Comité Judicial durante las críticas audiencias de nominación de la Corte Suprema.
    Cuando bajó del tren esa mañana de cielo azul, cerca de las 10, Biden corrió las pocas cuadras entre Union Station y el Capitolio.
    A lo lejos, el humo se elevaba en el aire a través del Potomac. Otro avión, el vuelo 77 de American Airlines, se había estrellado contra el Pentágono, símbolo del poder militar de Estados Unidos.
    Un oficial de policía del Capitolio lo detuvo en la entrada, negándose a dejarlo entrar al edificio.
    Margaret Aitken, la secretaria de prensa de Biden en ese momento, se reunió con él en su camino hacia los escalones del Capitolio.
    Recordó a Biden tratando de encontrar una manera de ponerse frente a las cámaras de C-SPAN en el piso del Senado para decir algo que el público pudiera encontrar tranquilizador.
    "Quería que nuestro país y el resto del mundo supieran que nuestro gobierno todavía estaba operativo", recordó Aitken.
    El ahora presidente de la nación fue uno de los primeros en hablar a la nación. En ese momento, el mandatario George W. Bush todavía estaba lejos de la capital, extremadamente custodiado por temor a algún tipo de atentado.
    El presidente había pasado la mañana en una escuela de Florida, promoviendo la educación y la alfabetización.
    El entonces vicepresidente Dick Cheney estaba en el búnker presidencial.
    Biden, quien recientemente se había convertido en el presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, era la figura de política exterior más importante que no pertenecía al poder ejecutivo.
    Esa mañana, Biden observó al grupo de legisladores, empleados y turistas que estaban en estado de shock después de evacuar el Capitolio.
    "Vamos a estar bien, vamos a estar bien", repetía tomando de los hombres a varios legisladores.
    El exrepresentante Bob Brady, un demócrata de Pensilvania, estaba con Biden ese día.
    Ambos intentaron convencer a otros miembros del poder legislativo de que se unieran e intentaran acceder al Capitolio para devolver al Congreso a la sesión, aunque solo fuera para indicar que el gobierno no estaba de rodillas.
    Sin embargo, tras varios minutos de intentarlo, terminaron por rendirse.
    Más tarde, fue el presidente Bush quien lo llamó para agradecerle por "sus comentarios" y su apoyo en ese momento, recordó Brady.
    Bush también le dijo a Biden que la comunidad de inteligencia le estaba diciendo que se mantuviera alejado de la capital. Biden no hizo caso y respondió: "Sr. Presidente, vuelva a Washington".
    Bush regresó a la capital esa noche y se dirigió a la nación desde la Oficina Oval a las 21, casi 12 horas después de que el primer avión impactara el World Trade Center. (ANSA).
   

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