Batalla en Jerusalén, Hamas lanza cohetes

Israel ataca en Gaza, "víctimas"

Rockets fired from Gaza (foto: EPA)
16:33, 10 mayTEL AVIVRedacción ANSA

(ANSA) - TEL AVIV, 10 MAG - La batalla en la Explanada de las Mezquitas se transformó en un enfrentamiento abierto con Gaza tras el ultimátum de Hamas a Israel.
    Al vencer la hora indicada, las 18.00, más de 30 cohetes partieron de la franja hacia Jerusalén y las comunidades israelíes en torno al enclave palestino.
    "Fue una respuesta -reivindicó Hamas- a la agresión y los crímenes contra la Ciudad Santa, y a las prevaricaciones contra nuestro pueblo en el barrio de Sheikh Jarrah y en la mezquita Al-Aqsa".
    Israel respondió de inmediato con un ataque en Gaza. El vocero israelí aseguró que Israel ataca objetivos militares en la franja, incluyendo lanzadores de cohetes y dos puestos de Hamas.
    "Ocho terroristas de Hamas fueron atacados en la franja de Gaza", precisó el vocero. Pero el ministerio de Sanidad de Hamas en Gaza habló de nueve personas muertas en el norte de la franja, incluyendo a tres niños, datos no confirmados por el ejército israelí.
    "Hamas cruzó una línea roja", dijo el premier israelí, Benyamin Netanyahu, refiriéndose a los ataques de cohetes en Jerusalén.
    "Israel atacará con gran potencia, no toleramos ataques a nuestro territorio, a nuestra capital, a nuestros ciudadanos y nuestros soldados. Quien nos ataca pagará un duro precio", advirtió.
    La situación en Jerusalén, caliente desde hace ya algunos días, comenzó a precipitarse desde esta mañana, cuando -según la policía- miles de palestinos atrincherados sobre la Explanada comenzaron a lanzar piedras y otros objetos contra los agentes.
    Poco antes, para intentar aplacar las tensiones, las autoridades israelíes habían decidido impedir el ingreso a la Explanada a los fieles judíos -para quienes es el Monte del Templo- en ocasión del Jerusalem Day, que celebra la reunificación de la ciudad después de la guerra de 1967.
    Después de unas tres horas de violentos combates, quedaron más de 300 manifestantes palestinos heridos, de los cuales más de 200 fueron hospitalizados. Los agentes atacados fueron 21.
    Además de la Explanada, la tensión era palpable en toda la ciudad.
    Videos en las redes sociales, confirmados por la policía, mostraron el intento de linchamiento de un israelí cuyo auto había sido previamente atacado a pedradas por los manifestantes palestinos, a los pies de la Ciudad Vieja.
    La intervención de un policía evitó lo peor. El premier Benyamin Netanyahu -apoyado por toda la dirigencia israelí- defendió la intervención de la policía en la lucha "entre tolerancia e intolerancia".
    "Solo la soberanía israelí permite la libertad de culto para todos", sostuvo, calificando de "falsas y distorsionadas" las imágenes de los medios del mundo.
    Pero Hamas replicó intimando a Israel a "hacer salir a sus soldados y sus colonos de la mezquita de Al Aqsa y del barrio de Sheikh Jarrah. Fueron avisados".
    En tal punto el enfrentamiento pareció inevitable: Israel envió refuerzos hacia la franja, detuvo a los trenes dirigidos al sur, desvió al norte las rutas aéreas y ordenó a la población en torno a Gaza que permaneciera en sus casas.
    Luego fue anulada por los nacionalistas israelíes la "Marcha de las banderas" que celebra la reunificación de la ciudad, y junto con las primeras sirenas de alarma sobre la llegada de los cohetes -recibidas por palestinos exultantes en la Puerta de Damasco- fue evacuado el Muro de los Lamentos y también la Knesset, donde los diputados sesionaban.
    Las perspectivas ahora son sombrías: el ejército dijo "prever que los próximos días serán caracterizados por combates.
    Nuestra reacción será fuerte, durará días".
    La escalada alertó al mundo entero y suscitó duras condenas de la parte árabe.
    El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, se dijo preocupado "por las continuas violencias en la Jerusalén Este ocupada, así como los posibles desalojos de familias palestinas de sus casas en los barrios de Sheikh Jarrah y Silwan".
    El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, que habló con Abu Mazen y el líder de Hamas Ismail Haniyeh, anunció que Turquía "hará todo lo que está en su poder para movilizar al mundo islámico, para frenar el terrorismo y la ocupación de Israel".
    Desde Ramalá, la Autoridad Palestina calificó como "criminal" la "agresión de Israel". (ANSA).
   

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