Constituyente admite que mintió, no tiene cáncer

Mesa ampliada aceptó renuncia como vicepresidente de Convención

20:38, 05 sepSANTIAGO DE CHILERedacción ANSA
(ANSA) - SANTIAGO DE CHILE, 05 SET - Fuerte impacto tuvo en la sociedad chilena y en el mundo político el reconocimiento del convencional constituyente de la Lista del Pueblo, Rodrigo Rojas Vade, de haber mentido al decir que padecía cáncer cuando en realidad padecía otra enfermedad "discriminada en este país".
    En menos de 24 horas, la mesa ampliada de la Convención Constituyente aceptó su renuncia a una de las siete vicepresidencias.
    Un reportaje de La Tercera publicado hoy logró que el manifestante anónimo del estallido social del 18 de octubre de 2019 en Plaza Italia -hoy de la Dignidad- y que terminara electo dentro de los 155 constituyentes, admitiera que su historia era falsa.
    Rojas decía sufrir una leucemia linfocítica aguda mixta, y en las protestas salía con carteles donde denunciaba que no podía costear el tratamiento contra el cáncer. Incluso abrió un blog -"Cáncer, realidad sin filtro"- donde relataba los costos en su cuerpo y en el bolsillo.
    El ex estudiante de Teatro, que trabajaba en Latam y tenía acceso a pasajes baratos, supuestamente se hacía quimioterapias en España, pero en 2019 dejó la empresa aérea y se fue como tripulante de cabina de la compañía de bajo costo Jetsmart decidiendo dejar de tratar su leucemia.
    Vino el estallido social y apareció este hombre alto, delgado, torso desnudo, sin cejas, su cabeza rapada y el cartel que decía: "No lucho contra el cáncer, lucho para pagar la quimio. Salud digna para Chile". A veces, en sus parietales se pegaba parches con frases de "justicia". Otros "grita libertad hasta que sangre tu garganta". También iba con mascarilla quirúrgica -antes del Covid- y mostrando su catéter pegado a un costado del pecho, lo que era extraño por el riesgo de infecciones.
    Una enfermera explicó al diario que "las clínicas ponen un catéter reservorio que va por debajo de la piel y se pincha solo cuando se hace una quimio. No se mandan para la casa con esas mangueras colgando".
    En noviembre de 2019, Rojas Vade publicó en sus redes sociales, una foto donde se le ve caminando en el Parque Forestal y a un carabinero, detrás, levantando su luma a punto de golpearlo por la espalda.
    Pero La Tercera siguió su historia y el 2 de septiembre pasado le pidió el nombre del médico que le diagnosticó su mal, lo cual no recordó el "pelao Vade" como se le conoce en redes sociales.
    El matutino consultó cinco especialistas, los cuales coincidieron en que era altamente improbable que alguien sobreviva a una leucemia aguda sin tratamiento. Ni siquiera un mes.
    Tras el triunfo de la opción Apruebo una nueva Constitución en el Plebiscito del 25 de octubre de 2020, Rojas fue a Plaza Baquedano a celebrar. Después se transformó en uno de los fundadores de la Lista del Pueblo: agrupación de independientes de izquierda que buscaba competir en las elecciones de la Convención Constitucional.
    Durante la campaña, siempre habló de su enfermedad. En mayo de 2021, salió electo como uno de los 27 constituyentes de la Lista del Pueblo, con el 8,4% de los votos: 19.312 personas confiaron en él y su historia dentro de las urnas.
    Como autoridad electa, tuvo que realizar declaración de intereses. Dijo tener una deuda bancaria de 36.000 dólares que correspondía al financiamiento de tratamiento quimioterapéutico contra el cáncer.
    Pero el jueves pasado, al sentirse acorralado por La Tercera, el "pelao Vade" finalmente confesó: "efectivamente, mi enfermedad de base no es cáncer. Siento que me tengo que retirar. No tengo nada más que hacer en la Convención".
    Contó que prefirió decir que tenía esa enfermedad "porque es la que más se parece en cuanto a gastos, a cómo se comporta".
    "Pero sí, me equivoqué con eso" y consultado acerca de cuándo pensaba decir la verdad, Rodrigo Rojas respondió que "cuando llegara mi momento de partida. Cuando dejara la pega hecha".
    Ahora deberá enfrentar a su pareja de 14 años, Claudio Castillo, a su familia y las implicancias legales de su engaño.
    Cuando ya sabía que iba a salir el reportaje del matutino, Rojas publicó en su cuenta de Instagram: "Quiero decir la verdad, mi verdad, porque ya no puedo ni quiero sostener esto.
    La enfermedad que yo tengo no es cáncer, es un diagnóstico que no pude reconocer hace ocho años por el estigma que tiene la sociedad sobre él".
    "Cuando tenía 29 años, me notificaron que padecía de una enfermedad discriminada en este país, en ese momento se me cayó el mundo, pensé que mis seres queridos me iban a rechazar, sentí mucha vergUenza y dolor por el daño que podría traerle a ellos una noticia, que en ese tiempo era muy mal vista. Desde mi inmadurez y la vida difícil que he tenido, no fui capaz de afrentar esto con honestidad y decir la verdad de mi diagnóstico. Diciendo que mi enfermedad era cáncer y no la enfermedad que realmente tengo hasta el día de hoy".
    "Hoy quiero ser honesto, transparente y hacerme cargo de las consecuencias", concluyó el Rojas Vade. (ANSA).
   

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