Trudeau evoca a nativos, pero niega resarcimiento

Corte federal, 27 mil euros para cada niño separado de familia

15:40, 30 sepWASHINGTONRedacción ANSA
(ANSA) - WASHINGTON, 30 SET - El premier canadiense, Justin Trudeau, invitó a sus conciudadanos a reconocer los "terribles errores" del pasado en la primera fiesta nacional "por la verdad y la reconciliación", en honor a las víctimas y los sobrevivientes de las escuelas residenciales (en gran parte católicas), que albergaban a niños nativos sustraídos a sus familias.
    En esas escuelas, los pequeños debían asimilar, a la fuerza, la cultura dominante, y muchas veces hasta pagaban con sus vidas, como lo reveló el reciente descubrimiento de cientos de restos en fosas comunes que disparó espanto en Canadá.
    El gobierno canadiense sufrió un duro revés por parte de un tribunal federal que condenó al estado a pagar 40.000 dólares canadienses (aproximadamente 27.000 euros) por cada niño nativo que le quitaron a su familia después de 2006, como compensación por la discriminación sufrida.
    Un fallo que allana el camino para las indemnizaciones multimillonarias y que pone al primer ministro, reelegido por tercera vez para conducir el país, en una seria situación embarazosa en un día tan delicado.
    Hace dos años, el tribunal canadiense de derechos humanos condenó al gobierno a pagar una indemnización (en la cantidad máxima permitida por la ley) acusándolo de haber discriminado "deliberada y despectivamente" a los niños indígenas que viven en las reservas, al no financiar adecuadamente los servicios para la infancia y para sus familias.
    Pero Trudeau, en lugar de avalar la indemnización, impugnó la sentencia "para asegurarse de que el estado pagará la compensación adecuada".
    Ahora otro tribunal federal ha encontrado injusto el planteo oficial, calificando la suma de la compensación planteada por el primer juez como razonable.
    "Nadie puede dudar seriamente de que los nativos se encuentran entre los miembros más desfavorecidos y marginados de la sociedad canadiense", escribió el juez Paul Favel.
    Una sentencia que cierra una batalla de 14 años, marcada por la crítica y la polémica. Sobre todo del líder del nuevo partido democrático, el sij Jagmeet Singh, que había aprobado por unanimidad en la Cámara de los Comunes una moción para que el gobierno abandonara sus impugnaciones legales.
    "No puedes un día arrodillarte en una manifestación antirracista y al día siguiente ir a la justicia contra los niños nativos", había atacado Singh a Trudeau durante la campaña electoral, denunciando su hipocresía.
    "Una gran victoria", exaltaron los exponentes del Pueblo de las Primeras Naciones, como se define a los nativos de Canadá, estigmatizando "los millones gastados por Trudeau para luchar contra los derechos de los niños indígenas".
    Por eso, las palabras del premier sonaron poco convincentes cuando celebró la festividad invitando a reconocer los errores del pasado, en un discurso en Ottawa frente a la Torre de la Paz iluminada en naranja, el color que representa la solidaridad con la población indígena.
    "No habrá verdad ni reconciliación hasta que este país entienda que la historia de los nativos es nuestra historia", advirtió.
    "Es difícil reflexionar sobre la verdad de los errores, del mal que hemos hecho en el pasado", agregó. Pero para él parece aún más difícil remediarlo. (ANSA).
   

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