"Bestia", mejor cortometraje de los Premios Quirino

Mostrar maldad para detener cadena de bestias, Covarrubias

Un fotograma de 'Bestia' el filme de animación de Hugo Covarrubias, ganador del Premio Quirino al Mejor Cortometraje.
Un fotograma de 'Bestia' el filme de animación de Hugo Covarrubias, ganador del Premio Quirino al Mejor Cortometraje. (foto: Ansa)
13:42, 15 mayTENERIFEPor Mónica Uriel

(ANSA) - TENERIFE, 15 MAG - "Dejar en evidencia la maldad es una forma de detener la cadena de bestias" que hay en el mundo, como lo fue Ingrid Olderöck, ex agente de la policía secreta de Chile, retratada en el corto de animación "Bestia", dijo a ANSA su director, Hugo Covarrubias.
    "Bestia", que fue candidato en la pasada edición de los Oscar, ganó el galardón al mejor corto y al mejor desarrollo audiovisual en los Premios Quirino de Animación Iberoamericana, entregados ayer en San Cristobal de La Laguna (Tenerife, Canarias).
    Olderock fue acusada de torturar a personas utilizando a sus perros, a los que entrenaba para violar a las mujeres detenidas en la DINA.
    Los padres de Olderock eran alemanes nazis: "Fue víctima y victimario. Por la educación que recibió terminó siendo una bestia creando nuevas bestias".
    Covarrubias (Santiago de Chile, 44 años) considera que "nosotros como artistas tenemos que dejar en evidencia esa maldad. Es una forma de detener la cadena de bestias".
    Su idea inicial era hacer una serie sobre personajes poco conocidos de la historia política de Chile y "siempre salía el nombre de Olderock", que fue un "personaje poco relevante para la historia oficial".
    Descubrió la psique de la mujer a través de una entrevista que le hizo la escritora Claudia Donosso y el libro "La mujer de los perros", que sobre ella escribió Nancy Guzmán.
    Así que decidió realizar este cortometraje "para hablar de la maldad en el mundo y cómo puede ser adiestrada".
    Y lo hace sin diálogos, "en una forma de narrar casi teatral, poco usual para contar una historia política".
    El cineasta lo abordó "desde el punto de vista psicológico del victimario, cómo hacía el trabajo sucio de torturas a perros y personas, la soledad en la que vivía, y también la maquinaria patriarcal que dominaba el país en dictadura".
    Al mismo tiempo, Olderock se sentía "poco valorada como mujer en la DINA", donde estuvo entre 1975 y 1981, y "sufría paranoia".
    Cuando, cuenta Covarrubias, "dos agentes del MIR (Movimiento de izquierda revolucionaria) atentaron contra ella disparándole en la sien, ella no pensó que era el MIR, sino que creyó que era la DINA y que habían atentado contra ella porque manejaba mucha información".
    El cineasta también engaña al espectador, que al principio "no sabe si la bestia es ella o el perro". (ANSA).
   

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