Italia comenzó a preparar la revancha por el pasaje a las semifinales de la Nations League frente a Alemania, el domingo en Dortmund, tras la inesperada derrota por 2-1 que sufrió el jueves en Milán en el partido de ida, donde la "azzurra" dejó al descubierto su "talón de Aquiles" cuando le llegan en jugadas de pelota detenida y por arriba.
La defensa, que históricamente fue uno de los puntos fuertes del seleccionado nacional, hoy resulta ser su sector más vulnerable y como si algo faltase al técnico Luciano Spalletti, en el duelo del domingo no podrá contar con los zagueros Riccardo Calafiori y Andrea Cambiaso, quienes fueron desafectados del plantel por lesión.
Cambiaso ni siquiera estuvo en el banco de suplentes en Milán frente a la Alemania de Julian Nagelsmann porque no logró recuperarse a tiempo de una lesión en el tobillo que sufrió jugando con Juventus en la derrota frente a Fiorentina por el campeonato italiano y por ese motivo regresó al club turinés para continuar con su rehabilitación.
Calafiori, en cambio, sí jugó en San Siro, pero sufrió una rara torcedura en la rodilla izquierda al final del partido que hizo presagiar lo peor, aunque por suerte para él y para el Arsenal no resultó ser tan grave como se temía en un primer momento y serán los médicos de los "Gunners" quienes se ocuparán de su recuperación cuando retorne a Londres.
El primer diagnóstico apunta a una lesión en el ligamento colateral de primer o segundo grado que lo alejaría de las canchas por algunas pocas semanas, pero los exámenes complementarios a los que será sometido en la capital inglesa permitirán establecer a ciencia cierta cuánto tiempo demandará su rehabilitación.
Su reemplazante en la revancha con Alemania, según se anuncia, será Alessandro Buongiorno, quien de ese modo se sumaría a la defensa integrada por Giovanni Di Lorenzo, su compañero en Napoli, y por Alessandro Bastoni, jugador de Inter, con quienes deberá practicar coordinación de movimientos para que Italia no vuelva a sufrir lo que sufrió en Milán.
Un partido en el que la "azzurra" arrancó en ventaja con gol de Sandro Tonalli, mediocampista del Newcastle, a los 9' y terminó cayendo con uno del ingresado Tim Kleindienst, delantero del Borussia Moenchengladbach, a los 49', y otro de Leon Goretzka, volante del Bayern Munich, a los 76', ambos en jugadas de pelota detenida.
"Otra vez lo mismo", se lo escuchó decir a Spalletti en el banco después del segundo gol de Alemania al aludir a ese situación, que luego intentó matizar cuando lo entrevistaron al final del partido y comentó: "No debemos entrar en psicosis, ni convertir esto en una preocupación", aunque la cuestión no parece ser menor.
Analizando lo sucedido en la Nations League y dejando de lado un gol en contra que convirtió Guglielmo Vicario, arquero del Tottenham Hotspur en la derrota por 3-1 frente a Francia en el cierre de la fase de grupos y también en San Siro, a Italia le convirtieron siete de diez goles en jugadas de pelota parada y cuatro de los últimos cinco llegaron de cabeza.
En promedio, la Italia de Spalletti recibió 1,1 goles por partido, la cifra más alta de todos sus predecesores recientes en el cargo: Cesare Prandelli Prandelli (1,04), Roberto Donadoni (0,95), Antonio Conte (0,84), Marcello Lippi (0,84), Dino Zoff (0,82), Gian Piero Ventura (0,81) y Roberto Mancini (0,73).
En los 21 partidos de la "azzurra" bajo su mando, sólo en seis Italia logró mantener su valla invicta, frente a rivales como Malta, Ucrania, Ecuador, Turquía, Bosnia y Bélgica, mientras que en los últimos once, sólo una vez Gianluigi Donnarumma no tuvo que ir a buscar la pelota adentro del arco.
Por lo dicho, en la revancha frente a Alemania del domingo será necesaria mucha más atención y podría decirse también que un milagro, dado que Italia estará obligada a salir a buscar el triunfo si pretende avanzar a las semifinales del torneo, para lo cual necesitará también de un mediocampo más aceitado y de una mayor puntería en la definición.
Rubro este último en el que pese a la baja por lesión del ítalo-argentino Mateo Retegui, goleador de Atalanta y del campeonato italiano, no desontaron Moise Kean (de Fiorentina), ni Giacomo Raspadori (del Napoli), quienes disimularon su ausencia y convirtieron a Oliver Baumann, arquero del Hoffenheim, en una de las figuras de la "Mannschaft" y del partido.
Pensando en la revancha, Spalletti recupera a Mattia Zaccagni, mediocampista de Lazio que ayer estuvo en el banco, y quien hoy realizó una sesión completa de entrenamientos con sus compañeros, mientras que se espera por la evolución de Matteo Politano, delantero del Napoli, que en San Siro acusó algunas dificultades físicas.
De lo que ocurra en Dortmund dependerá el destino de Italia en las eliminatorias europeas al Mundial de 2026 que se celebrará en Estados Unidos, Canadá y México y al que la "azzurra" aspira a clasificarse tras perderse las pasadas dos ediciones disputadas en Rusia 2018 y en Qatar 2022.
Si Italia avanza a semifinales en la Nations League, compartirá el Grupo A con Eslovaquia, Irlanda del Norte y Luxemburgo, mientras que si resulta eliminada jugará en el Grupo I con Israel, Estonia, Moldavia y Noruega, que cuenta con un delantero temible en el área rival como Erling Haaland.
El traspié en Milán, donde no hubo "milagro", generó cierto escepticismo entre los aficionados, pero el presidente de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC), Gabriele Gravina, intentó bajar los decibeles al afirmar que "más allá de la amargura por la derrota, producto de dos ingenuidades, veo determinación en el seleccionado, que mereció algo más".
"Creo en la posibilidad de revertir este resultado y confío en una reacción el domingo en Dortmund", agregó el dirigente, que apuesta por un nuevo triunfo en el Signal Iduna Park, donde Italia doblegó por 2-0 a la anfitriona Alemania en el Mundial de 2006 para avanzar a la final que luego ganó por penales en Berlín, donde celebró su cuarta y última Copa del Mundo.
Hasta entonces, Alemania seguirá celebrando como lo hace hoy luego del triunfo en Milán, triunfo que no festejaba desde hacía 39 años y que hoy tuvo amplia difusión en la prensa germana.
"Aprendan todos de Goretza", fue el título del popular diario "Bild", mientras "Kicker" tituló: "Los cambios decididos por Nagelsmann congelaron el (Giuseppe) Meazza".
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